La Despedida
Permite que te invite a la despedida
no importa que no merezca más tu atención
Enrique Bunbury - Al final
Querido Blog
Esta mañana salí lentamente de mi casa, cerré la puerta tras de mi y al dar vuelta a la llave se me salió decir adiós. ¿A quien le estaba diciendo? puede ser que a mi soledad, a esa soledad mayúscula que estuvo conmigo estos dos días. Ayer al llegar a casa tuve que quedarme dormido un momento, no tenía ganas de hacer nada, así que me acosté y estuve dormido por poco más de una hora hasta que recordé que tenía que bañarme y preparar mi comida.
Salí por un momento a la cocina y tuve ganas de salir, no soportaba estar conmigo mismo, recordé que tenía que ir al cajero y lo hice, después estuve en la plaza por un rato, recordando viejos tiempos y pensando en que punto del camino iría ahora mismo de haberme ido con mi familia.
Regrese a las 9:30 y me puse a cocinar para después tomar un baño y acostarme a no hacer nada, espere a que pasaran los minutos confiando en que pronto me daría sueño. A las 11:30 apague todo convencido de que el sueño no vendría si yo mismo no lo convocaba, me di vueltas en la cama, pero los sonidos de la calle se escuchaban tan claro que pensé que estaban dentro. Una rata o una cucaracha paseándose por la casa participaba también en el rito de no dejarme dormir.
Y estuve pensando de nuevo en todas esas veces que me he sentido solo estando en medio de tanta gente. Mi familia sin darse cuenta me preparo para eso, para ellos soy invisible, nunca se dan cuenta cuando estoy triste o cuando algo me pasa, me ven por la tarde y solo soy algo más dentro de la casa, nunca hemos encontrado el punto de confianza con el que pueda comunicarme con ellos y contarles cosas personales.
El lunes antes de irse mi mama me llamo, me dejo comida en el horno y me dejo cosas para preparar, ayer por la mañana volvió a llamarme, creo que hace falta que se vayan para que se pregunten por mi un poco. Mi madre siempre presumió que su hijo era muy fuerte, que nada ni nadie podían traumarlo, espero que nunca se encuentre con esto, sería terrible para ella enterarse de que se equivoco.
Después del trabajo cuando llegue a casa me estarán esperando para irme de aquí por 3 días así que no estaré solo de nuevo, estaré ausente, nadie escribira en este blog hasta la proxima semana así que asumo que por ahora esta es la despedida
Qué gracioso, yo igual siempre ando sólo en la casa, mi familia se va al trabajo y escuela respectivamente y hay ratos en los que sólo me la paso tirado en la cama. Ánimo, y eso de que se lleguen a enterar, pues sólo si se llevan con el chismoso de Google
Creo que muchas vecs los que queremos ser invisibles somos nosotros, no nos hacen , nos hacemos.. por que en si es bastante dificil comunicarte con tu familia