Cotidiano
Las nubes le dan al cielo cierto aire de melancolia, las personas caminan, suben y bajan a los vagones del tren como atrapados por un espiritu de tristeza. A traves de los cristales la ciudad avanza a gran velocidad sin detenerse.
Algunos platican, otros mas adelantan el desyuno que comen a a escondidas bajo un letrero que prohibe comer. Todos los dias es la misma historia, las mismas porciones de ciudad llenas de trafico, el mismo ir y venir de personas con prisa, de niños que siguen sin creer que la hora de dormir haya terminado. Frente a mi hay todo un dia para reducir la lista de cosas por hacer. Ojala hoy pasara algo que pudiera romper lo cotidiano.
Hoy al menos empezo el dia lloviendo, ahora todo el mundo viaja tarde y de prisa ya no son caras tristes las que suben y bajan de los vagones sino caras llenas de preocupacion. La ciudad luce sonriente algunos rayos despitados de sol se cuelan entre las nubes y hacen brillar el asfalto, el pavimento, las hojas de los arboles y los zapatos de los niños que pisan sin fallar todos y cada uno de los charcos. La ciudad es otra cuando llueve, tiene la cara alegre aunque contraste con las caras de sus habitantes. Las personas son otras cuando llueve pero, ¿que se puede esperar de ellas? despues de todo son seres humanos.