Manuelinux

I don't want to grow up

Separador

La mirada absorta en la lectura de títulos y prólogos se vio interrumpida repentinamente cuando escuche aquella voz.

- Por favor amigo, regalame un minuto

De primera instancia pensé en ignorar como suelo hacerlo cada que alguien insiste en que le regale aquello de lo que no me sobra y si alguna vez lo hiciera preferiría invertirlo a mi favor, pero aquellos ojos oscuros me hicieron cambiar de opinión.

- Claro que si, podría regalarte hasta 1diez

Se sonrojo, no se si lo hizo como arma natural o si de verdad se dio cuenta de que ahora la miraba con verdadero interés.

- Veras amigo, estoy estudiando y para pagar mi escuela salgo a la calle a vender estos separadores.

Me entrego uno, consistía en dos laminas de plástico grueso que encerraban entre ellas hojas secas y flores de diversos colores: rosa, morado, rojo y naranja eran los mas recurrentes. El separador estaba rematado en la parte de arriba por un tramo de estambre matizado(para quien creció en una mercería como yo no hay dudas de que el termino se refiere a un hilo de varios colores) pero a pesar de ser tan lindos los separadores no atrapaban tanto mi atención como los ojos de quien los vendía.

- Te gustan los libros -dispare la pregunta mientras alargaba el precio que a mi me parecía justo y que a ella le pareció sobrado pues hizo el intento de darme cambio - déjalo así, pero no pienses que intento comprar tu respuesta.

- Me encanta leer, por eso estoy aquí vendiendo y soñando con comprar mas de un libro en esta feria.

Caminábamos hacia el lado opuesto de donde estaban los puestos de libros, nos sentamos en los portales de palacio, justo frente al templo de la merced.

- Mi madre solía traerme aquí a rezar, yo venia porque al salir me compraba obleas, que en realidad no eran obleas sino los restos de la fabricación de hostias

- ¿Puedo ver tu bolsa?

Se la extendí, había comprado algunos clásicos y “delirio” de una autora cuyo nombre no soy capaz de recordar ahora.

- Ojala pudiera yo también comprar libros nuevos, pero tengo que conformarme con los que me prestan en la biblioteca o con los que compro en los bazares.

Metí la mano a mi mochila y saque una edición de “el principito” que acababa de comprar dos semanas antes.

- Este es para ti, espero que nunca renuncies a algo, tal como lo hace el personaje.

Me puse de pie, seguir viendo aquellos ojos tristes no me iba a dejar nada bueno, tuve que huir para no enamorarme.

- ¿Como podre pagarte?

- Yo soy quien aun te sale debiendo, pero si intento explicarlo no lo entenderías.

Empece a caminar por las calles del centro de la ciudad saboreando mi tristeza y la extraña sensación de una retirada a tiempo.

Algunos meses despues estaba sentado frente al templo de la merced leyendo mientras un mar de gente pasaba frente a mi, estaba tan absorto en la lectura que no me di cuenta que alguien se sentó a mi lado y a manera de saludo dijo

- Por favor, dibújame un cordero

Comentarios

miércoles 12 de mayo, 2010 @ 12:20

VivisPato

Que bonito!! en serio que me hizo transportarme a ese momento.. que maravilla de relato.. simplemente hermoso!

jueves 13 de mayo, 2010 @ 15:59

Lil0*

Muy bueno :O