Manuelinux

I don't want to grow up

El rio del silencio

No existe razón para que ya no suenen palabras en su voz

Duncan Dhu - El río del silencio

- Bueno… ¿quien habla?

Nada, solo silencio del otro lado de la linea, ni siquiera la respiración agitada que había escuchado en las primeras llamadas.

- Sabes, estoy un poco arrepentida, pero solo un poco, en verdad lo merecías. A veces creo que no debería castigarte tanto pero ya lo ves, no quiero levantarte el castigo y no creo que lo aceptes.

De vez en cuando se escuchaban los autos que pasaban rápido junto al teléfono publico.

- No es necesario que lo hagas desde un lugar diferente cada vez, prometo contestar aunque llames desde tu casa.

- ¡Por favor no vuelvas a hablarme!

- ¿Estas segura de lo que dices?

- Claro que lo estoy, me haces mucho daño y no quiero volverte a escuchar, guárdate tus canciones y tus poemas.

- Piénsalo bien, si insistes nunca escucharas mi voz de nuevo.

- La primera vez me tomo por sorpresa, te extrañaba tanto que lo único que quería era escucharte decir que me querías, por eso espere 10 minutos sin decir nada para saber si tu lo harías, pero no hablaste y sigues sin hacerlo. Por eso las siguientes ocasiones no quise levantar el teléfono.

El ladrido lejano de unos perros evidenciaba las fallas en el aislamiento de sonido que el ponía en practica una noche cada semana.

- Después llego tu plan de llamar cada semana desde un numero diferente, pude haber sospechado porque siempre llamas a la misma hora pero al final no pude sino sonreír cada vez que contestaba y solo recibía silencio de tu parte.

Lo vio alejarse con los primeros rayos del sol y tuvo miedo.

- Tal vez -se dijo- solo sean amenazas y algún día podremos hablarlo como adultos.

Y se puso a esperar el día en que lo escucharía de nuevo.

- Hace tiempo que deje de esperar el día en que me hables, ahora soy feliz hablando yo, he podido contarte mi vida y mi versión de nuestra historia, todas aquellas cosas que nunca quisiste preguntar pero que seguro te morías por saber.

Calculó sus probabilidades, tenia media hora la llamada y pronto escucharía el sonido intermitente del otro lado de la linea al dar por concluida la llamada.

- Te quiero mucho, nunca he dejado de hacerlo y… te extraño, por favor háblame de nuevo.

No obtuvo respuesta, al menos no lo que esperaba, escucho como del otro lado alguien le daba un beso a la bocina y empezaba a llorar, pero no pudo distinguir palabras.

Comentarios

domingo 15 de agosto, 2010 @ 23:49

VivisPato

hace años yo hacia algo parecido… hasta el dia que me cacharon, cuando queda una relacion sin un final verdadero, creo que suele suceder.

lunes 16 de agosto, 2010 @ 00:00

Tanii Le Pues

estaaa fuerte estoo…. jaja.. hasta cierto punto sentii…. una conexion… identificacion… no se como llamarlee!?… Exelentee cuentito Sr!!