Sin nada que decir
Ya no es solo dominar a mis demonios sino alebrestar a los tuyos. Cuando empecé en esto de escribir me decía a mi mismo(como consuelo) que lo hacia para contar las cosas que no me atrevía a decir de frente, como quien dice le estaba dando cucharadas a mis demonios para que al menos por un rato dejaran de toser y para que después con el paso de los años no venga nadie a decirme que nunca me atreví a decir lo que sentía.
Pero bueno, me estoy yendo chueco, trataba de decirte querido lector que ahora cuando escribo mi primera meta no es calmar a mis demonios sino levantar los tuyos en pie de lucha, no es que crea que hemos vivido lo mismo, pero se que hay cosas que he vivido que podrían traerte recuerdos y ponerte a pensar un rato.
Y si te pones a pensar y tu imaginación vuela y se te ocurre una historia mejor que las que se me puedan ocurrir a mi no dudes en escribirme, porque últimamente mis demonios son tan tranquilos que prefieren estar dormidos todo el tiempo.